Leyendas e
historias originarias de Zozocolco de hidalgo.
San Miguel Arcángel: Sin duda, es la leyenda más popular de la
comunidad. Se cuenta que hace mucho tiempo, incluso antes de que se fundara
Zozocolco de Hidalgo como se conoce hoy, un grupo de peregrinos pasaba por
donde ahora está la iglesia de San Miguel Arcángel. Ahí vieron la estatua de un
hombre sobre una roca, de inmediato se dieron cuenta que se trataba del
mismísimo San Miguel Arcángel, por lo que llevaron la pieza a la comunidad
vecina de Coxquihui. Esa misma noche la imagen desapareció. Los pobladores
fueron a encontrarla sobre la misma roca en donde apareció por vez primera y
decidieron llevarla a otro pueblo vecino: Zozocolco de Guerrero. Se pusieron
guardias para vigilar que nadie robara la estatua, sin embargo, a pesar de la
sorpresa de todos, la imagen volvió a desaparecer para regresar a la roca de
origen. Una vez más movieron la imagen hacia otro lugar y una vez más ésta
desapareció y fue encontrada en la roca inicial. Así que la gente decidió
erigir un altar sobre dicha roca y se construyeron viviendas alrededor dando
origen al pueblo de Zozocolco de Hidalgo. El altar continúa ahí; desde entonces
se considera a San Miguel Arcángel el patrono del pueblo.
La campana: Entre las leyendas de Zozocolco de Hidalgo hay
una que no todos conocen: la
historia de la campana con alma o la campana y los nahuales. La leyenda cuenta
que hace mucho tiempo en el alto del cerro, donde se encuentra la iglesia, se
mandó a construir una campana. Ésta debía repicar de tal forma que se escuchara
en los pueblos vecinos, para alertarlos sobre cualquier emergencia; se buscó un
maestro herrero especialista en campanas, quien después de dos intentos
fallidos, construyó la campana perfecta. Sonaba de forma hermosa, y al mismo
tiempo, su sonido era tan potente que se escuchaba a gran distancia con lo cual
cumplía con el trabajo encomendado; sin embargo, no todo fue felicidad. La hija
del herrero había caído al enorme cazo, en donde se fundía el material para la
campana, dejando a su alma atrapada en la monumental pieza de hierro. Algunos
pobladores se escandalizaron al conocer la historia y llamaron a los nahuales,
para que destruyeran la campana. Durante la noche corrieron fuertes vientos y
una lluvia torrencial provocó la caída de la campana. Quienes fueron testigo de
esta impresionante historia, corrieron la voz entre sus descendientes; en todos
los casos el relato coincidía en que la campana causó tal revuelo, ya que al
sonar se escuchaba el nombre de la hija muerta del herrero: “Monkg-gan”.
Leyenda de la cascada del diablo.

